salarios tripulacion de yates

Yates “grandes” VS yates “pequeños” ¿En cuál me conviene más trabajar?

Muchos de los que ya habéis confiado en mi asesoramiento para conseguir vuestro primer trabajo me habéis preguntado en qué tipo de yates es “mejor” trabajar:

Pues bien, a mi parecer, no existen yates “mejores” o “peores”.

Por eso, antes de meternos de lleno en este post, quiero aclarar algo.

Para el común de los mortales, un yate al que los tripulantes de yates llamamos “pequeño” es, en realidad, un pedazo de yate valorado en unos cuantos millones de euros…

Esta “clasificación” de grandes o pequeños se hace simplemente en base a la eslora de un yate y porque a los tripulantes “nos simplifica” la vida a la hora de hablar.

QUÉ SE CONSIDERA UN YATE GRANDE:

La “regla general” es que un yate de a partir de 50 metros de eslora ya es considerado un Súperyate o Megayate.

Lo cual para nada quiere decir que un yate de 45 metros sea pequeño…

En un yate de 40/45 metros de eslora ya habrá aproximadamente 10 personas de tripulación.

Es decir, ¡muchos puestos de trabajo a los que podemos optar!

No quiero que penséis que por trabajar en un yate de 100 metros de eslora (50 personas de tripulación aproximadamente) vais a ser más felices o cobrar más dinero.

Sí, por supuesto.

Cuando un yate de 100 metros de eslora atraca en cualquier puerto, ¡los tripulantes se sienten las personas más importantes del mundo!

La gente se queda anonadada mirando el yate, haciendo fotos e incluso ¡haciendo fotos a los propios tripulantes! (Algo que a mí siempre me ha dado una vergüenza horrorosa, por cierto…)

Es decir, un yate tan grande será “mejor” para vuestro ego, pero puede que para nada más.

Podría enumeraros una a una las ventajas e inconvenientes entre yates grandes y pequeños, pero en este post voy a centrarme en el tema económico, que es el que más os inquieta y del que más preguntas me hacéis.

En este post os hablé de los sueldos “estándar” de los tripulantes de yates de lujo.

Normalmente, el baremo para dichos sueldos “estándar” es la eslora del yate en el que vayáis a trabajar.

Aquí os dejo un link a los sueldos “estándar” de los tripulantes de yates de lujo a día de hoy:

http://www.camperandnicholsons.com/resources/documents/crew-salary-guide.pdf

A partir de 50 metros de eslora, los sueldos siempre se suelen regir por un baremo similar.

La cosa cambia cuando hablamos de un yate “pequeño”.

En este tipo de yates, los sueldos ya no se rigen tanto por un baremo establecido.

Dependen en gran medida de lo que el Capitán esté dispuesto a ofrecer a sus tripulantes, y, por supuesto, del dueño del yate.

La “regla general” es que en los yates más pequeños los sueldos sean también más pequeños.

Sin embargo, también puede ser al contrario.

Muchos son los yates “pequeños” que conozco que pagan sueldos incluso mayores que yates de más eslora.

Esto se puede deber a muchas razones, pero normalmente suele ser porque al contar con menos tripulación, la carga de trabajo es mayor.

Es decir, si en el Departamento de Interior de un yate, en lugar de haber 4 Azafatas, hay dos, pero sigue habiendo el mismo número de huéspedes y se les sigue exigiendo el mismo nivel de servicio, esas dos Azafatas tendrán más trabajo que un yate en el cual el trabajo se divide entre más Azafatas.

Espero haberme explicado bien con este pequeño ejemplo.

En mi caso particular, ya desde mi primer yate he trabajado en yates “grandes”.

Sin embargo, muchas veces han sido las que me han ofrecido puestos en yates muuuuy grandes (90/100/110 metros de eslora) y nunca los he aceptado, por diversas razones.

Si os interesa un post hablando de por qué no me gusta trabajar en yates inmensos, ¡ya sabéis, pedid por esa boquita!)

En cuanto a los yates pequeños, debo de confesar que nunca había ni siquiera pisado uno hasta el verano del 2017.

Como sabéis, sigo haciendo trabajos de corta duración cuando me conviene (y Starfish Crew me lo permite).

Cuando me ofrecen un trabajo, les digo lo que cobro al día y, si están dispuestos a pagarlo, hago el trabajo.

En julio contactó conmigo un Capitán de un yate “pequeño” (40 metros de eslora) ofreciéndome tres semanas de trabajo.

Debo de confesaros que lo primero que pensé fue que jamás aceptaría mis condiciones (como os digo, nunca antes había trabajado en un yate pequeño).

Cuál fue mi sorpresa que, no sólo aceptó mis condiciones salariales, sino que me ofreció más de lo que le pedí.

Es decir, cobré más por ese trabajo en ese “pequeño” yate que por otros trabajos en yates de mucha más eslora.

Os cuento esta pequeña anécdota para que comprendáis que no siempre hay que dejarse llevar por lo grande, bonito y famoso que sea un yate.

Lo que hay que analizar es si ese yate se adapta a lo que nosotros queremos.

¡Espero que este post os haya gustado y haya solucionado vuestras dudas!

Muchísimas gracias a los que cada día seguís confiando en mí para que os ayude a conseguir vuestro trabajo ideal en yates de lujo.

¿Por qué no empezar por descargar el Ebook gratuito? ¡Está justo aquí abajo!

Un abrazo y hasta el próximo jueves.

http://starfishcrew.com/servicios/

Jamila García Lillo

Mi nombre es Jamila García, gallega con raíces suízas.
Nada más terminado mi Máster de Protocolo y Organización de Eventos, empecé a trabajar en mi primer yate.
Sigo haciendo trabajos puntuales en yates, pero me “semi - retiré” y dejé de viajar constantemente en Septiembre del 2016, para perseguir mi nuevo sueño: ayudar a todos los que estéis interesados en ser tripulantes de yates de lujo.

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