yates por dentro

Los yates más grandes y lujosos del mundo, y las diferencias entre trabajar en yates «grandes» o «pequeños»

Muchos sois los que me hacéis día a día preguntas del tipo:

«¿Cuál es el yate más lujoso del mundo?»

Y similares.

La verdad es que no sé muy bien qué responder.

Ésta es una cuestión muy subjetiva.

Los propietarios de este tipo de embarcaciones son las personas más poderosas y acaudaladas del planeta, obviamente.

Pero para cada uno de ellos, el lujo significa una cosa.

Si bien es cierto que hay yates que son «mis preferidos», por diferentes razones.

Sin embargo, eso no quiere decir que éstos sean los yates más grandes o lujosos del mundo.

Sino que son los yates que yo, cuando veo, me sacan una sonrisa.

Lejos de lo que nos ocurre al común de los mortales, los ricos (ricos de verdad) son cada vez más ricos.

Por tanto, cada año se construyen yates más grandes, lujosos y caros.

En este mismo momento, existe una competencia brutal en nuestra industria por ver qué yate se alza con el reconocimiento al «yate más lujoso del mundo».

Hoy en día, un yate de cincuenta metros de eslora se considera un yate «pequeño».

No lo “suficientemente” grande y lujoso para muchos de los nuevos propietarios que han surgido en los últimos tiempos.

Grandes fortunas rusas, árabes y orientales son las que suelen construir estos enormes yates, hoy en día, considerados como los yates más lujosos del mundo.

Yates de cien metros de eslora, en adelante, a los cuales nos referimos como «mega yates».

Sin embargo, pese a ser cada vez más enormes, la eslora de estos yates de lujo no tiene por qué repercutir directamente en el salario, ni otras condiciones, de sus tripulantes.

Es precisamente por esta razón principal por la cual decidí escribir este post.

Hecha esta pequeña introducción, te contaré mi experiencia en concreto.

yates de lujo por dentro Jamila

CÓMO ES UN GRAN YATE DE LUJO:

En este apartado hablaré de mi primer yate ya que, para mí, es todo lo que un «yate de lujo» debe de ser.

El primer yate en el que trabajé fue un yate de 56 metros de eslora, 13 personas de tripulación y capacidad para 12 pasajeros.

Doce es el máximo número de pasajeros que la ley permite para la «categoría» de yates, ya sean yates grandes o yates pequeños.

No importa la eslora.

En aquél entonces, para mí ese yate era el yate más lujoso del mundo.

¡Era el único que había visto en toda mi vida!

Además, era un yate nuevo (año 2010), por tanto, estaba todo a recién estrenar.

Se podría decir que por fuera simula la apariencia de «un barco antiguo».

Bronce, oro, acero y madera maciza son los principales materiales de esta preciosa embarcación.

El propietario es una persona de gusto muy clásico y elegante.

Muy lejos de la imagen de los yates de lujo que tenemos hoy en día, y que a él seguro le espantan.

El coste de construcción de ese yate fueron 50 millones de euros.

Y no sólo por fuera se refleja ese altísimo coste.

Este yate cuenta con lujos inimaginables para la mayoría también por dentro:

  • Grifería de bronce
  • Cuberterías de oro y plata
  • Alfombras persas
  • Sábanas de seda
  • Mármol de carrara
  • Bodega de vinos con capacidad para 800 botellas

Y un sinfín más de impresionantes lujos fuera del común de los mortales.

Pero no sólo para los pasajeros, también los tripulantes disfrutábamos de tales lujos:

  • TV para cada tripulante por camarote, que compartíamos entre dos
  • Camarotes lo suficientemente grandes, y con baño privado
  • Lavandería propia
  • Todo tipo de pequeños electrodomésticos (todos ellos de alta gama) para hacer nuestros pequeños snacks

Entre otras muchas comodidades.

El Capitán no reparaba en gastos en cuanto a nuestras peticiones.

Al igual que ocurre en la gran mayoría de los yates de lujo hoy en día.

Los Capitanes se preocupan por mantener a la tripulación feliz y cómoda.

Como siempre menciono, la industria de los yates de lujo es una industria en la que hay MUCHO trabajo.

Por lo tanto, los tripulantes cambiamos de yates muy a menudo.

Eso es precisamente lo que los Capitanes intentan evitar.

Prefieren conservar la misma tripulación por el mayor periodo de tiempo posible.

En todos estos años, he tenido la suerte de trabajar en siete yates.

Yates privados, yates charter, yates de famosos, yates grandes, yates «pequeños»…

CUÁL ES EL YATE MÁS GRANDE Y LUJOSO EN EL QUE HE ESTADO:

Lo cierto es que yo nunca he querido trabajar en yates enormes, por muchas razones.

El yate más grande en que he trabajado mide 62 metros de eslora y cuenta con 17 tripulantes.

Todos los demás yates en los que he trabajado rondan esa misma eslora: 58, 60, 62 metros. No más.

Dicho yate es propiedad de un ciudadano ruso.

Por lo tanto, su estética sigue los patrones que todos los rusos suelen seguir:

  • Helipuerto
  • Decoración muy rimbombante
  • Mucho dorado
  • Espacios muy amplios

Y cuidando hasta el último detalle con el objetivo de hacer ver el tamaño de la fortuna de dicho propietario.

Esto en cuanto al yate más grande en el que he trabajado.

El yate más grande (y bajo mi punto de vista) lujoso en el que he estado es un yate de 73 metros de eslora, con 27 tripulantes.

No puedo desvelar su nombre pero sí algunos de sus lujos más significativos:

  • Es uno de los muy (MUY) pocos yates en toda la industria que cuenta con un helipuerto comercial, no sólo una “touch base”, como se suele llamar
  • Varias de sus estancias están construidas completamente de mármol. El mejor mármol del mundo
  • Todas las lámparas son de la marca Hermès de los años cincuenta
  • Cristalería de la exclusiva marca Baccarat hecha y grabada específicamente para él

Entro otros…

CUÁNTO VALE UN YATE DE LUJO:

Este tema tampoco es fácil de responder.

Depende de muchos factores, y en gran medida del astillero en que se construya.

Uno de los más afamados astilleros del mundo, conocido por la gran calidad de los yates que construyen, es Feadship.

Famoso astillero holandés.

Este astillero sólo acepta determinados proyectos y hay lista de espera de años.

A modo general, se dice que para construir un yate, hay que presupuestar, como mínimo, dos millones de euros por metro de eslora.

Éstos son los precios de algunos de los yates más lujosos y grandes del mundo:

  • Al Said, 300 millones de euros
  • Dilbar, 263 millones de euros
  • Al Mirqab, 250 millones de euros
  • Lady Moura, 210 millones de euros
  • The Rising Sun, 200 millones de euros

Y, aunque os parezca mentira, aún existen yates más caros que Al Said…

MI TOP 5 DE YATES DE LUJO:

Motor Yacht Kismet, 95 metros de eslora, 28 personas de tripulación

Precio de alquiler: 1.200.000 euros por semana

Motor Yacht Moonlight, 91,4 metros de eslora, 34 personas de tripulación.

Precio de alquiler: 595.000 euros por semana

Motor Yacht Savannah, 83,5 metros de eslora, 24 personas de tripulación

Precio de alquiler: 1.000.000 euros por semana

Motor Yacht Here Comes The Sun, 83 metros de eslora, 25 personas de tripulación

Precio de alquiler: 1.200.000 euros por semana

Motor Yacht Alfa Nero, 82 metros de eslora, 26 personas de tripulación

Precio de alquiler: 840.000 euros por semana

Y ahora, entremos en materia.

Tu primer trabajo como tripulante de yates será crucial para marcar el rumbo del resto de tu carrera.

Por eso es tan importante «elegir» bien el tipo de yate en que empiezas tu carrera marítima.

¿Qué tipo de yate (en cuanto a eslora se refiere) nos conviene más?

  • Yates grandes
  • Yates pequeños

Pues bien, a mi parecer, no existen yates «mejores» o «peores».

Por eso me gustaría aclarar algo:

Para el común de los mortales, un yate al que los tripulantes de yates llamamos “pequeño” es, en realidad, un pedazo de yate valorado en unos cuantos millones de euros…

Esta “clasificación” de grandes o pequeños se hace simplemente en base a la eslora de un yate.

Y también porque a los tripulantes “nos simplifica” la vida a la hora de hablar.

QUÉ SE CONSIDERA UN YATE GRANDE:

Hablando muy generalmente, un yate de a partir de 50 metros de eslora, ya suele ser considerado un súper yate, o megayate.

Lo cual para nada quiere decir que un yate de 45 metros sea pequeño…

En un yate de 40/45 metros de eslora ya habrá aproximadamente 10 personas de tripulación.

Es decir, ¡muchos puestos de trabajo a los que podemos optar!

No quiero que pienses que por trabajar en un yate de 100 metros de eslora (50/60 personas de tripulación aproximadamente) vas a ser más feliz, cobrar más o tener mejores condiciones laborales.

Sí, por supuesto.

Cuando un yate de 100 metros de eslora atraca en cualquier puerto, ¡los tripulantes se sienten las personas más importantes del mundo!

La gente se queda anonadada mirando el yate, haciendo fotos, e incluso ¡haciendo fotos a los propios tripulantes!

(Algo que a mí siempre me ha dado una vergüenza horrorosa, por cierto…)

Es decir, un yate tan grande será “mejor” para tu ego, pero puede que para nada más.

(Bueno, y para presumir en Instagram, para eso también te servirá…)

CONDICIONES ECONÓMICAS:

En este post te expliqué los sueldos “estándar” de los tripulantes de yates.

Generalmente, (y repito: HABLANDO MUY GENERALMENTE) el baremo para dichos sueldos “estándar” es la eslora del yate en el que trabajas.

Aquí tienes un link a los sueldos «estándar» de los tripulantes de yates de lujo a día de hoy:

https://www.superyacht-crew-academy.com/superyacht-crew-salaries.html

A partir de 50 metros de eslora, los sueldos se suelen regir por un baremo similar.

La cosa cambia cuando hablamos de un yate “pequeño”.

En este tipo de yates, los sueldos ya no se rigen tanto por un baremo establecido.

Dependen en gran medida de lo que el Capitán esté dispuesto a ofrecer a sus tripulantes, y, por supuesto, del dueño del yate.

La “regla general” es que en los yates más pequeños los sueldos sean también más pequeños.

Sin embargo, también puede ser al contrario.

Muchos son los yates “pequeños” que conozco en los que los tripulantes gozan de mejores condiciones que en otros yates de mucha mayor eslora.

Esto se puede deber a muchas razones, pero normalmente suele ser porque al contar con menos tripulación, la carga de trabajo es mayor.

Es decir, si en el Departamento de Interior de un yate, en lugar de haber 4 Azafatas, hay dos, pero sigue habiendo el mismo número de huéspedes y se les sigue exigiendo el mismo nivel de servicio, esas dos Azafatas tendrán una carga de trabajo mucho mayor que en un yate en el cual el trabajo se divide entre más Azafatas.

Espero haberme explicado bien con este pequeño ejemplo.

En mi caso particular, ya desde mi primer yate he trabajado en yates “grandes”.

Sin embargo, muchas veces han sido las que me han ofrecido puestos en yates muuuuy grandes (90/100/110 metros de eslora) y nunca los he aceptado.

Por diversas razones, más allá de las condiciones económicas.

En cuanto a los yates pequeños, debo de confesar que nunca había ni siquiera pisado uno hasta hace un par de temporadas.

Como ya sabes, sigo trabajando como freelance cuando me conviene (y Starfish Crew me lo permite).

Cuando me ofrecen un trabajo, expongo mis condiciones económicas y, si son aceptadas, hago el trabajo.

Esa vez en concreto fui contactada por el Capitán de un yate “pequeño” (40 metros de eslora) ofreciéndome tres semanas de trabajo.

Debo de confesar que lo primero que pensé fue que jamás aceptaría mis condiciones (como ya sabes, nunca antes había trabajado en un yate pequeño).

Cuál fue mi sorpresa que, no sólo aceptó mis condiciones, sino que ¡me ofreció más de lo que le pedí!

Es decir, cobré más por ese trabajo en ese “pequeño” yate que por otros trabajos en yates de mucha más eslora.

Cuento esta pequeña anécdota para que comprendas que no siempre hay que dejarse llevar por lo grande, bonito y famoso que sea un yate.

Lo que hay que analizar es si ese yate se adapta a nuestros objetivos.

¡Espero que este post te haya gustado y solucionado algunas de tus dudas!

Muchísimas gracias a los que cada día seguís confiando en mí para que os ayude a conseguir vuestro trabajo ideal en yates de lujo.

¿Por qué no empezar por descargar el Ebook gratuito? ¡Está justo aquí abajo!

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@jefa_de_azafatas_yates

Un abrazo y hasta el próximo jueves.

https://starfishcrew.com/servicios/

Jamila García Lillo

Mi nombre es Jamila García, gallega con raíces suízas.
Nada más terminado mi Máster de Protocolo y Organización de Eventos, empecé a trabajar en mi primer yate.
Sigo haciendo trabajos puntuales en yates, pero me “semi - retiré” y dejé de viajar constantemente en Septiembre del 2016, para perseguir mi nuevo sueño: ayudar a todos los que estéis interesados en ser tripulantes de yates de lujo.

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